FIG. 51 · LA MÁQUINA DE CANICAS DE MATEO
Para Mateo
EPÍLOGO · N.º 51
Gira la manivela: las canicas suben, bajan en zigzag, mueven una rueda y tocan una campana sin parar.
MÁQUINA 51
LA MÁQUINA DE CANICAS DE MATEO
EPÍLOGO
MÁQUINA 51
Las 50 máquinas, y una más: la máquina de canicas de Mateo
Las 50 máquinas, y una más. Esta no sirve para sobrevivir. Es un juguete para que un padre o una madre lo construyan y jueguen con él junto a un niño, y está hecho con lo que fabrican las máquinas anteriores: canicas de barro del horno, canicas de cristal del horno de vidrio, el lazo que sube de la bomba de cuerda, una campana de la fundición, piezas de madera del torno de pértiga, y engranajes y una manivela.
Cómo funciona. Al girar la manivela, una cadena de cazoletas de madera sube las canicas por un lado de un tablero perforado vertical. Cada vuelta sube 4 canicas 53,3 cm. A 30 vueltas por minuto la cadena avanza a 15,2 cm/s, así que una canica sube en unos 3,5 s. Al salir de la rampa de arriba rueda a v = √(2·g·h·5/7). Las canicas bajan en zigzag, mueven una rueda de cinco huecos, hacen sonar una campana de bronce de 5,5 cm de diámetro y vuelven por abajo a esperar una cazoleta. Con 20 canicas, un circuito completo dura al menos 10 s a esa velocidad. Estas cifras salen de un modelo ideal que no tiene en cuenta el rozamiento, así que las canicas reales van algo más despacio.
El trabajo de Mateo. Cada paso tiene una tarea para un niño: separar las canicas por colores, contar los huecos de la rueda, girar la manivela y contar las campanadas.
Seguridad. Las canicas pueden atragantar a los menores de 3 años: jugad con un adulto delante y lejos de los niños más pequeños. Los adultos se encargan de serrar, taladrar, tornear y fundir.